martes, 17 de agosto de 2010

Este Amor Tan Subversivo


De todos los géneros del arte, el más subversivo es el amor, siempre viene a romper el orden social, va contra las costumbres, es imposible codificarlo, reducirlo a la institucionalidad. La pasión de los amantes es ingobernable, razón por la cual el Estado se alegra de que existan pocos enamorados.
Cuando me enamoro me olvido de mi familia, de mis amigos, de mis deberes como ciudadano. Me separo irremediablemente de la sociedad. Ese ángel perverso, armado de arco y flecha, rebasa toda filosofía, por eso el amor esta por encima de las jerarquías sociales. El estado nos controla con métodos subliminales, para desplazarnos con armonía necesitamos partida de nacimiento, cédula, seguro social, solvencia bancaria, carta de trabajo, carnet de conducir, solo el amor esta fuera del control del estado. El enamorado se siente libre y a contracorriente, al ser correspondido ante la única elección individual de su vida. Esa atracción mutua se convierte en fascinación y los amantes entran en un periodo de encantamiento que no vacilaría en llamar mágico-religioso. La pareja sucumbe ante ese misterio conformando por diversos ingredientes, en ese momento nuestro pensamiento se hace primitivo y percibimos el mundo del sujeto deseado a través de olores, sabores, temperaturas, texturas y otros procesos químicos.
El deseo hecha por tierra toda regla y la dinámica es propicia para los más altos vuelos de la imaginación, sólo la hermosura puede llenar el implacable agujero de la vida cotidiana.
El racionalismo, (Descartes y su combo) que nos enseño a no creer en cuentos de camino, se tambalea aturdido ante el hechizo del amor. Nada puede darle explicación a semejante atracción, ni siquiera los libros sagrados, el catolicismo nos enseño a considerar el alma como un ente superior al cuerpo, (Platonismo) debido a su condición eterna y transmutable, pero al enamorarnos deseamos con intensidad, un alma y un cuerpo fundido en la atracción física. Nadie ama solamente un espíritu, no existe amor sin erotismo, el primer lenguaje es el del cuerpo, que a través del amor libera al alma.
Inmediatamente después de ser lanzado del vientre materno, el hombre comienza a sentirse sólo, expulsado de la vida pura. A partir de ese instante la muerte comienza a trabajar silenciosa en nuestro interior, solo el amor genera un estado de ficción que convierte a la muerte en algo imperceptible. Sabemos que somos hijos del azar, víctimas de enfermedades y accidentes, sentimos que envejecemos y que tarde o temprano moriremos. Pero el único invento del hombre para atenuar esta fatalidad es la desmesura del amor.
No obstante el amor está rodeado de enemigos, la primera barrera es la concepción cristiana del pecado, cuestión que los verdaderos amantes no vacilan en superar, pero existen otras que convierten el amor en algo difícil, cabe destacar, la moral, la alienación del matrimonio, el machismo como tradición histórica hispano árabe y la reducción de la dimensión humana a objeto comercial.


La familia y la escuela educan al género humano para el matrimonio, no para el amor. El matrimonio al institucionalizar el amor lo convierte en tragedia. Horas antes de casarnos, el cura párroco nos orienta hablándonos de la fidelidad, del compromiso con Dios y la responsabilidad socioeconómica, pero cuando nos percatamos que la relación de pareja se ha convertido en algo infernal reflexionamos para entender que ningún amor sobrevive sin poesía e imaginación.
Que sabe el cura párroco de lo vertiginoso que es amar a una mujer hasta la eternidad, en un mundo dominado por lo efímero y lo cambiante. En nuestra ciudad la poesía es un acto marginal, el estado no le otorga ninguna importancia, a diferencia del matrimonio que es una institución sobreprotegida, pero el amor es un acto clandestino, antisocial en su naturaleza.
La moral es el freno de nuestros deseos, la mujer que desea es la mala para los moralistas porque es dueña de su cuerpo y puede elegir. Para quienes tienen el espíritu petrificado, hablar del amor es cursi y ridículo, cuestión de adolescentes, yo diría mas bien cuestión subversiva. Estos señores nos han querido convencer de que el matrimonio es la más alta realización del amor y se equivocan pues este es un contrato económico, jurídico y social.
La fascinación que ejerce el matrimonio eclesiástico sobre nosotros radica en una necesidad ancestral. El punto común entre africanos; españoles y aborígenes era su cultura extremadamente ritualista, con el mestizaje y con el paso de los años los rituales fueron desapareciendo. El matrimonio por la iglesia es el más hermoso ritual que nos queda, es un estallido de formas estéticamente religiosas y una comunión sagrada con la tribu. Todas las mujeres sueñan con ese día de encuentros, luego dejamos de ser novios y todo comienza a fraccionarse, el amor deja de ser loco y la cercanía disminuye el campo del deseo.
Difícil y revolucionario es mantener encendida la brillante llama del amor, protegerla de los intereses individuales, el tabú y las prohibiciones, del erotismo que vende por kilos la publicidad y la televisión comercial, que todos los días te repite que cambies tu mujer por una chica revlon. Difícil es defender el amor de los poderes del dinero y la moral del lucro que siembra promiscuidad, compra y vende cuerpos hermosos.
Solo existe una manera de defenderse contra el SIDA: el amor, símbolo de libertad y reconciliación del hombre con la naturaleza. Este produce un estallido social al transgredir las normas. En la periferia acechan los chismes y las traiciones. Una república de desdichados no soporta ver felices a un par de enamorados solitarios.
El odio trabaja lento pero constante, gracias a Dios poseo un amuleto contra el mal de ojos y mis enemigos lo saben.
Formo parte de una especie en extinción, soy un poeta trovador medieval del siglo XII y si el universo tuvo un comienzo (Big-Bang), irremediablemente tendrá un final, es decir, que este amor desenfadado tarde o temprano tendrá que pasar, sólo al coyote, a sus productos Acme y a mi, suelen sucedernos estas cosas verdad mi amor.

José Gotopo

2 comentarios:

MWilhelmn dijo...

... PALABRAS QUE A LO LEJOS SE VEN SINCERAS.. Y QUE A LO CERCA SE VEN AUN MAS... MUCHOS HAN HABLADO DEL AMOR, TRATANDO DE DESCRIBIR CON EXACTITUD ESE SENTIMIENTO UNIVERSAL, MAS NO TODOS HAN PODIDO DIBUJARLO Y COMPONERLO DE FORMA LITERAL...
MIS RESPETOS SR. Gotopo
me gusto mucho su escrito.. spero Dios le de mucha vida y salud para seguir deleitandonos con su arte...
MJSW

José Gotopo dijo...

GRACIAS