jueves, 4 de julio de 2013

JOSÉ GOTOPO, LLEVA LOS AZULES DEL CARIBE A ARUBA

          Con el auspicio del Consulado General de Venezuela en Aruba, el pintor falconiano José Gotopo, viaja nuevamente al exterior para mostrar su producción artística, Gotopo quien posee múltiples reconocimientos nacionales e internacionales lleva a las Antillas sus “Azules del Caribe”, así titulada la muestra en donde el color adquiere el papel protagónico, obras construidas sin esquemas, de manera gestual, con intensas atmósferas cromáticas, integrando de manera magistral los elementos figura – fondo, definiéndola como una obra informalista, feroz y poética, una obra abierta y desmesurada.

          Este  viernes 5 de Julio a las 7 de la noche, será el cóctel inaugural en las instalaciones del consulado general, quienes ponen a la orden de sus visitantes, la posibilidad de acercarse a este pintor venezolano; a la vez, sirve de plataforma para dar a conocer a su  trabajo.


       “Azules del Caribe” es la quinta muestra en el exterior para el artista en lo que va del año, ya que abrió el 2013 con tres exposiciones en Praga – República Checa y el pasado 2 de Julio mostró su colorido en la bella ciudad de Valledupar – Colombia.

lunes, 1 de julio de 2013

José GOTOPO visita Colombia y lleva su amalgama multicolor


       José Gotopo es uno de los pintores más premiados en Venezuela y una de las figuras más representativas del arte Venezolano en la actualidad, durante su trayectoria se ha hecho merecedor de los más importantes premios tanto en su país natal como fuera de el, hasta los momentos ha visitado 36 países  en donde su obra se ha impuesto y ha maravillado los ojos de quienes la han podido apreciar, algunos de estos países son: Estados Unidos de Norteamérica, Canadá, México, Chile, Francia, Roma, Taiwán, Bulgaria y Turquía, también es el primer pintor Venezolano en exponer en el Medio Oriente, Douma, Siria, Líbano, Estambul y Jordania. En esta oportunidad, Gotopo viaja con su paleta de colores al hermano país Colombia auspiciado por la Alianza Francesa de Valledupar, para seducir a los espectadores con la muestra titulada “Retratos”, a realizarse este martes a las 6:30 de la tarde en sus instalaciones y  que nos es más que su visión personal y subjetiva de la mujer, sus rostros, perfiles, RETRATOS.....aquellas que están en sus sueños, en su vida; mujeres pájaro,   palomas,  flores, las terrenales que no caminan;  que vuelan y colman su vida de belleza espiritual, en fin, la poesía en el lienzo. Una amalgama multicolor que fusiona abstracción y surrealismo, el gesto y la pincelada temblorosa, la fluidez del dibujo, antepone en su obra un estallido cromático de donde surgen perfiles, pájaros y flores, en una catarsis dominada por la intuición y el desenfado. 
  


domingo, 9 de junio de 2013

A CABURE NO LLEGAMOS


         

          Los jueves santos en VENEZUELA son para tres tipos de personas, los sedentarios que se quedan en sus casas tragando dulces y viendo películas sobre la vida de CRISTO, los fieles que asisten a las procesiones, misas y otros actos religiosos y los sedientos de aventura que acuden al mar o a los ríos mas cercanos. De este ultimo grupo trata mi crónica.


        Los jóvenes se levantaron temprano con todos sus pertrechos a disponibles, se concentraron en la PLAZA BOLÍVAR, al ver que estaban completos decidieron caminar hasta la salida del pueblo, en donde no les fue nada difícil encontrar un aventón hasta LOS POZOZ EL QUEBRAJACHO y EL TINAJO en el sector LA VEGA, un lugar muy concurrido del rió HUEQUE. Para aquel entonces LAS CATARATAS no habían adquirido el renombre que tienen ahora, allí arribaron felices RICARDO MORA el hijo de OLGA, ROMULO Y DARIO DE POOL, DANIEL Y SAMUEL COLINA, ILDEMAR RODRIGUEZ quien mas tarde seria campeón panamericano en levantamiento de pesas, REGULO, MARITZA Y GLORIA GUANIPA, FRANCISCO LAGUNA, REINALDO MONTERO, SAMUEL COLINA el hijo de la mítica cocinera NANDA, SAMUEL ROMERO, HILARIO “RIÑON”, FRANCISCO COLINA, PEDRO “MARUSA” OLLARVEZ y el gran beisbolista UBER CHIRINOS. 


        Apenas se bajaron de los vehículos, se quitaron los pantalones porque traían los shorts abajo, no había tiempo que perder, uno a uno se fue zambullendo en las heladas aguas del rió que nace en LOS HAITONES muy arriba de la serranía, lo que JUAN RAMÓN llamaba la casa de los duendes. El día transcurrió sin ningún sobresalto, todo fue dicha y ecología, se bañaron, bebieron, nadaron, echaron chistes, mamaron gallo, comieron, hicieron payasadas que al fin de cuentas era el ritual para demostrar la unidad de la pandilla, en ese momento de la vida entendieron que lo mas importante del mundo es sentirse querido por los amigos. Hasta que la sombra de los árboles les indico que la tarde llegaba a su final, a recoger se ha dicho porque tenemos que regresar.


          Cada uno echó su ropa mojada y otros enceres en una bolsa plástica de supermercado y caminaron hasta la orilla de la carretera, allí estuvieron un rato esperando un aventón de regreso hasta que los panas divisaron a lo lejos el CAMIÓN FORD MERCURY ROJO del señor RAUL PINTO, pero cuando ya estaba cerca se percataron que el chófer era su hijo ÁNGEL PINTO quien recién había cumplido 17 años y de paso se había tomado como dos cajas de cerveza en el BAR DE LAS DOS BOCAS. El joven se estaba estrenando en el oficio de chófer de camión y quería hacer alarde de su falsa veteranía, así que cuando vió a los jóvenes a orilla de la carretera freno en seco y les indico a todos que se montaran en la plataforma. Los varones ayudaron a las hembras y luego se montaron ellos, cuando RICARDO MORA se estaba encaramando sonó una bocina detrás del camión, era el FAIRLAND 500 AZUL de su cuñado ALI MADRIZ quien le ordeno se bajara del camión que el lo llevaba hasta CABURE, y así lo hizo.

          ANGEL PINTO arranco el camión 350 a toda velocidad y la pandilla se sujetó a las barandas de estaca, pero lo bueno apenas comenzaba, el joven chófer andaba en trance y creía que estaba corriendo la ultima valida del GRAN PRIX DE LA CARRETERA CORO-CHURUGUARA, el camión se coleaba en todas las curvas y el motor ronroneaba por el exceso de velocidad, a los jóvenes les pareció divertido el asunto y comenzaron a corear y a dar saltos de alegría en la plataforma, al tiempo que gritaban al unísono A CABURE NO LLEGAMOS, A CABURE NO LLEGAMOS, A CABURE NO LLEGAMOS, A CABURE NO LLEGAMOS, y el coro de la turba excitaba al chofer y este aumentaba la velocidad.

          PACHITO VILLASMIL, maestro de escuela, músico y ex-director del colegio NICOLAS CURIEL de CAMPO MARAVEN, presagió la tragedia e intentó pasar el camión para cerrarle el paso con su vehículo, pero no pudo aquello iba como alma que lleva el diablo, y el estribillo que no cesaba A CABURE NO LLEGAMOS, A CABURE NO LLEGAMOS, A CABURE NO LLEGAMOS y en LA CURVA DE LA CANDELARIA, el chofer novato pierde el control del volante, el camión se sale de la carretera y da varias vueltas hasta que se detiene a orillas del barranco, ALI MADRIZ ve la nube de polvo a lo lejos y apura el paso, al llegar al sitio del accidente ve el reguero de muchachos tirados en el piso, y al maestro PACHITO auxiliando a los heridos, ROMULO DE POOL estaba todo tatuado de espinas y con un terrible dolor de cabeza porque GLORIA GUANIPA le había caído sobre el cuello, REINALDO MONTERO perdió el dedo índice de la mano derecha que se le quedo incrustado en la rendija de la baranda, MARITZA GUANIPA quedó sin dientes delanteros debido al impacto, SAMUEL COLINA se lesiono el talón derecho y casi pierde el pie, estuvo seis meses en el hospital de CORO, ILDEMAR RODRIGUEZ siempre haciendo alarde de su musculatura, dijo, …. “a mi no me pasó nada porque tengo fuerza en los brazos y no me solté de la baranda”…, aunque muchos aseguran el no iba en el camión, dicen que el se incluyó entre los pasajeros del camión para inventar su propia mitología.




          A REGULO GUANIPA lo trasladaron inconsciente al ambulatorio de CABURE, pero a la hora murió, apenas tenia doce años y estudiaba sexto grado. A FRANCISCO LAGUNA lo llevaron aturdido y con muchos moretones a la medicatura, allí le decía a los familiares, …“háblenme, tóquenme no estoy seguro de estar vivo”… y el héroe fue DARIO DE POOL que asegura que no padeció golpes ni rasguños ni moretones, que apenas el camión se detuvo en el barranco, el se levanto del suelo, se sacudió las manos y comenzó a atender a los heridos. El centro médico colapso y la ambulancia tuvo que hacer como ocho viajes, el primer viaje anuló el rezo de los fieles que marchaban en la procesión y quedaron atónitos por el ruido de la sirena. Los feligreses ni sospechaban lo que había sucedido, allí estaba rezando frente a la iglesia la señora AURA, sin imaginar que el joven muerto era su sobrino. Esta historia me la contó ella entre lagrimas, una tarde mientras tomábamos café en la casa de LULITA PEREZ, hace 18 años y todavía no se porque no la había escrito antes.


José Gotopo
Maracaibo - 2012

martes, 12 de marzo de 2013


Los Pintores del Taller Adicora

           

            El pueblo de Adicora tiene un singular encanto, a mediados del siglo XX mantenía una estrecha relación comercial con Las Antillas Neerlandesas, pero la construcción de las refinerías de Amuay y Punta Cardón la fueron minando y ahora solo es un pueblo pintoresco a orillas del mar, con bellas casa que datan de la colonia y posadas veraniegas donde suelen pasar  vacaciones los temporadistas que añoran escuchar la efervescencia de su oleaje.

            Esta comarca es un destino turístico, una aldea de pescadores y contrabandistas, una encrucijada de abastecimiento para los pueblos circunvecinos y extrañamente un epicentro de la pintura.


            Pero la eclosión vendría cuando un pintor merideño llegaba a Adicora con la intención de vacacionar durante una semana, se trata del artista Emiro Lobo quien se enamoró de una muchacha bellísima de Coro y la semana de vacaciones se le convirtió en treinta años de falconianidad, aquí estableció una empatía con los tres personajes antes mencionados y seguidamente con dos pintores corianos que habían decidido irse a vivir a Adicora; Nicasio Duno y Wiche Colina.

 
            A finales de la década del setenta tres grandes creadores venezolanos tenían casa en Adicora; la escultora Lía Bermúdez, artífice del lenguaje abstracto constructivista, con una vasta obra realizada sobre todo en hierro y fibra de vidrio, docente de la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Zulia y muy ligada al movimiento del arte cinético en Venezuela. El segundo personaje es el dramaturgo Álvaro de Rosson, un emblema del teatro en Venezuela, escenógrafo, diseñador, teórico de la artes, para ese entonces comenzaba a presentar problemas de salud y había decidido instalarse frente al mar de Las Antillas como una urgente recomendación médica. El tercer personaje se llama Dámaso Ogaz, intelectual de origen chileno, estuvo muy vinculado al grupo caraqueño “El Techo de la Ballena”, era poeta, crítico de arte, promotor cultural, y artífice del humor negro, vino a Coro a fundar el instituto de la cultura del estado Falcón. Recién regresaba de Europa y estaba muy influenciado por el movimiento surrealista, lo que le permitió abordar el collage de una manera iconoclasta, lenguaje que más tarde emularía el artista Valenciano Carlos Zerpa, todavía quedan dispersos en la ciudad de Coro algunas de estas obras maestras, pioneras del “Antiarte” en Venezuela.
           
          Aquella veladas se convirtieron en un hervidero de ideas confrontadas, se habían topado la teoría y la práctica en un paisaje de belleza única. Emiro Lobo era un excelente pintor y dibujante, Manuel Espinoza le consiguió una beca para estudiar en Alemania cuando Emiro aun era menor de edad, allí su temperamento se tensó con la alquimia de los expresionistas, eso lo convierte en el pintor más desenfadado que ha habido entre nosotros, él se encargó de enseñarnos el lenguaje de la gestualidad en el dibujo y la pintura.

            Siempre amable y sonriente, un cigarrillo encendido entre los labios y exorcizado por el aroma del ron de la caña de azúcar, para Emiro el acto de pintar era una lucha cuerpo a cuerpo con la tela, una inmediatez que solo logran los grandes dibujantes, para todo expresionista pintar es trazar con el color.




       El encuentro entre Emiro Lobo y Nicasio Duno hizo un chispazo, es algo mítico en la historia de la pintura de esta zona, fueron hermanos del alma, a partir de ese encuentro la pintura de Nicasio Duno ganó gestualidad y juntos emprendieron proyectos y participaron en el salón Michelena y ganaron el salón de arte lagoven Amuay y ejercitaron la bohemia a destajo, yo los veía en su eterna celebración por los lados de la avenida  Manaure, a  esta  dupla  se  le  sumó  Wiche  Colina  quien  comenzó  pintando paisajes  de  corte  surrealista,   pero  los críticos  de  Adicora  hicieron talco esa  pintura y los mismos intelectuales mordaces  lo orientaron a elaborar una serie de obras hechas a base de impulsos y manchas gestuales, como reinterpretando la flora y la fauna marina, Wiche era aficionado al submarinismos y con esa obra logró notoriedad, el influjo y la energía de la obra de Emiro Lobo habían causado un buen efecto en la pintura de Wiche.



Se me olvidaba decir que tanto Emiro como Nicasio trabajaron el diseño gráfico y la publicidad de manera paralela con el arte de la pintura, una se nutría de la otra y viceversa, al tiempo que establecieron una amistad con toda la intelectualidad falconiana, sobretodo con poetas y narradores, con los cuales colaboraron durante décadas en el diseño de libros y revistas y sobre todo ilustraciones de textos donde sus improntas dejaron una huella inalterable en la historia editorial del estado.


      Nicasio Duno es de los artistas más completos de Venezuela, domina todas las técnicas del dibujo y la pintura, su serie  de personajes elaborada en plumilla en la década del setenta, es representativo de la nueva figuración en su mejor momento, Nicasio es un dibujante genial, su pintura que va de la figuración a la abstracción orgánica, esta construida a base de colores armónicos y pinceladas temblorosas y gestuales, un manera poética de reinterpretar y narrar las cosas de la vida cotidiana.
            


  
       Como buen coriano Nicasio Duno es un gran conversador, a ningún pintor le va tan bien la corianidad como a él, la primera vez que lo vi fue en el año 1979, estaba vestido de blanco y la gente lo rodeaba y lo aplaudía en el antiguo club de la CANTV, allí bailaba con mucha destreza una canción de Las Estrellas de Fania.

          Nicasio es uno de los mejores pintores de nuestra historia y su amistad con Emiro Lobo es un ejemplo invaluable de camaradería y solidaridad, pero la bohemia hizo estragos en la humanidad de Emiro Lobo, el exceso de ron y cigarro le produjeron un cáncer en la garganta que lo fue minando lentamente, la última vez que hablamos me llamó por teléfono a Maracaibo para pedirme que lo acompañara a una consulta, pero dos días después el pintor Benito Mieses me dijo que Emiro había muerto. Nos queda su lección de maestro del dibujo y la pintura, la síntesis de la forma y la economía de la línea como si se tratara de un calígrafo japonés, los pintores de la ciudad de Coro nunca olvidaremos sus valiosas lecciones.


José Gotopo
07-04-2012

miércoles, 3 de octubre de 2012

FW: Colección de Arte, “Arte en Casa, arte para todos”.

José Gotopo, Taller de Arte, C.A

sus líneas, "Colección de Arte en Casa, Arte para todos"

se complace en invitarlos a ver nuestra nueva línea de Tazas en los siguientes Liks:



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La Pintura en Cuarentena, José Gotopo - Obra Reciente 2020

Amarillo Damasco con Bodegon y Mandolina   Acrilico sobre Lino  80 x 112 cm CDMX - 2020